

Las pericias realizadas por el crimen de Bastián Escalante, el nene asesinado a balazos en Wilde, revelaron que las únicas vainas servidas halladas en el lugar pertenecen al agente policial Juan Alberto García Tonzo. Además, en las cámaras de seguridad no se observa que los delincuentes hayan disparado.
Para la Justicia fue el policía de civil quien hirió y mató a Bastián Escalante Montoya el pasado 10 de julio cuando, junto con su mamá, quedaron en medio de una balacera entre el efectivo y motochorros.
Los peritajes científicos y balísticos realizados por la Policía Federal indicaron que las ocho vainas servidas encontradas en la escena pertenecen a una misma arma, la de Tonzo.
Sumado a esta pericia, el fiscal indicó que otras cámaras de seguridad permitieron observar que en ningún momento los delincuentes abren fuego contra el agente. De hecho, se ve que escaparon del lugar a pie cuando el efectivo comenzó a disparar.
En estos momentos Tonzo está imputado por el delito de homicidio cometido con arma de fuego en exceso de la legítima defensa.
La causa está en manos del fiscal Juan Ignacio Colazo, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N°2 del Fuero de Responsabilidad Juvenil del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.


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